Un sistema de agentes de inteligencia artificial que acompaña proactivamente a cada visitante según la página en la que se encuentra, anticipando su necesidad antes de que abandone.
El sitio web corporativo promedio sigue operando como un documento estático. La información está, pero nadie la guía hacia el visitante en el momento correcto.
La mayoría de los visitantes abandona procesos complejos —formularios, configuradores, comparadores— porque no encuentran respuesta en el momento justo.
Los equipos gestionan consultas que un sistema automatizado podría resolver, mientras los casos complejos esperan atención humana disponible.
La intención de compra tiene una ventana de minutos. Sin intervención en el momento preciso, el visitante cualificado se convierte en rebote.
Seis capacidades coordinadas que convierten el sitio web en un acompañante inteligente y proactivo para cada visitante.
El sistema identifica la página en la que se encuentra el visitante —producto, precio, contacto, blog— y adapta sus respuestas al contenido visible. No ofrece información sobre la empresa en la página de productos, ni precios donde no corresponde. Cada intervención es relevante porque parte del contexto real.
La comunicación no se limita al texto. El agente comparte enlaces directos, botones de acción, fragmentos de documentación, vídeos explicativos o guías interactivas paso a paso. El formato se elige en función de lo que el visitante necesita, no de lo que es más fácil de generar.
A partir del perfil de navegación del visitante, el sistema sugiere contenidos, productos o servicios relacionados con su interés real. El motor de recomendación cruza el comportamiento actual con patrones históricos para presentar opciones con alta probabilidad de relevancia.
El agente detecta señales de intención de compra o contacto y activa llamadas a la acción en el momento de mayor receptividad. Las propuestas de conversión se presentan en función del contexto: solicitud de demo, descarga de contenido, contacto con el equipo comercial.
Un orquestador central determina qué agente atiende cada consulta: el agente de producto responde sobre características técnicas; el agente de soporte resuelve incidencias; el agente de conversión gestiona el proceso de venta. El visitante percibe una experiencia unificada.
El sistema registra interacciones y preferencias entre sesiones, bajo consentimiento explícito y cumplimiento del RGPD. El visitante que vuelve no empieza desde cero. La experiencia se enriquece con cada interacción sin crear fricción ni invadir la privacidad.
La implementación del sistema se traduce en métricas concretas sobre conversión, retención y eficiencia operativa.
Sin migrar plataformas ni crear silos. El sistema se conecta con las herramientas líderes mediante conectores estándar.
El sistema se despliega en fases sobre el sitio web existente. Sin rediseño, sin migración, sin parar la operación.
Implementación de un único agente en una página de alto impacto —precios, producto principal— para validar la propuesta de valor y capturar datos iniciales de comportamiento.
Despliegue en secciones estratégicas: onboarding, soporte, blog. Ampliación del alcance con los aprendizajes de la fase anterior.
Introducción del orquestador central y los agentes especializados por dominio. El visitante siempre es atendido por el agente más adecuado para su consulta.
Análisis de conversaciones y métricas de conversión para refinar respuestas, mejorar la proactividad y maximizar el retorno de la inversión.
FacthorIA configura y despliega el sistema sobre la infraestructura web existente del negocio. Sin desarrollo a medida, operativo en días.